Burj Al Arab
La elegante silueta del Burj –inspirada en la vela de un dhow (una tradicional embarcación de carga de madera)– es para Dubái lo que la Torre Eiffel es para París. Completado en 1999, este icónico hito se sitúa en una isla artificial y cuenta con su propio helipuerto y una flota de limusinas Rolls Royce con conductor. Más allá del espectacular vestíbulo, con su opulencia de pan de oro y su fuente de impacto visual, se encuentran 202 suites equipadas con más lujos que un pavo de Navidad.
Distrito Histórico de Al Fahidi
El tráfico se desvanece en un zumbido tranquilo en los laberínticos callejones de esta área patrimonial bellamente restaurada, antiguamente conocida como el Barrio de Bastakiya. Sus estrechos carriles peatonales están flanqueados por casas de color arena coronadas con torres de viento, que proporcionan aire acondicionado natural. Hoy en día hay aproximadamente 50 edificios que contienen museos, tiendas de artesanía, exposiciones culturales, cafés en patios, galerías de arte y dos hoteles boutique.